Pensar, decir, hacer… ¿2019?

Pensar, decir y hacer son tres verbos que se interrelacionan pero que en ocasiones, la mayoría, no suelen cohabitan bien en tu mente…

Pensar. Es el verbo que más difícil es de manejar. ¿Has probado alguna vez a meditar? Estamos programados para pensar continuamente… Nuestras neuronas no paran de llenar nuestra vida de pensamientos, sobre el pasado y el futuro, en ocasiones exactamente sobre el presente. ¿Cuántas veces decimos sin filtrar lo que pensamos? ¿Y cuántas lo hacemos?

Decir. Hay técnicas utilizadas en innovación que te invitan a decir cualquier idea que aparece en tu cabeza sin pasar por tamiz alguno, sin embargo, cada vez con más frecuencia tenemos el piloto automático activado. No decir nada que no hayas pensado, reflexionado y juzgado antes… pensar antes que hacer.

Hacer. Desde niños se nos insiste en la importancia de no hacer nada que no pienses bien antes o no te digan otros. Hacer por hacer no. Hacer como consecuencia de…. Sin embargo. Es el verbo clave.

Nada vale si no es un hecho. Decir que vas a hacer algo, tiene consecuencias pero nunca tan relevantes como cuando se hace. Pensar hacer algo y no llegar a hacerlo, incluso pudiendo hacerlo, el viejo debate entre la potencia y el acto. Probablemente solo te genere frustración y poco beneficio porque aunque fuera una mala idea hacerlo, ni si quieres esta te aportó aprendizaje y siempre podrás recordarla como algo que hubiera sido perfecta.

Y en este escenario… pienso qué decir que voy a hacer este 2019, un juego que puede ser divertido como parte del ejercicio que cada día 7 de mes me planteo (busca por #7Verde si quieres saber más).

Y aquí va mi lista de compromisos o retos… 21, porque puestos a soñar, que es un verbo que me gusta más, para qué quedarme con 7, mejor lo triplico que el foco está sobreestimado en la fijación de objetivos (modo irónico puesto a on).

  1. Escribiré un libro.
  2. Haré dos viajes al extranjero.
  3. Probaré tres nuevos alimentos.
  4. Iré a cuatro conciertos o festivales de música.
  5. Leeré cinco libros.
  6. Desvirtualizaré a seis personas interesantes.
  7. Comeré siete veces al aire libre.
  8. Cenaré ocho veces con amigos.
  9. Jugaré nueve veces con mis sobrinos.
  10. Saldré con la bicicleta diez veces.
  11. Probaré once nuevos vinos.
  12. Realizaré doce «paseos con…».
  13. Crearé trece juegos/aplicaciones.
  14. Saborearé el placer de vivir catorce actividades nuevas.
  15. Escribiré quince entradas de blog.
  16. Xamarin será mi inspiración para dieciséis entradas de blog.
  17. Ofreceré diecisiete veces formar parte de alguna locura innovadora.
  18. Priorizaré disfrutar de la familia en dieciocho días.
  19. Pasearé diecinueve veces por una montaña, playa, palmeral o parque.
  20. Provocaré veinte comidas especiales.
  21. Me acostaré en veintiuna ocasiones sintiéndome muy afortunado y absolutamente feliz.

¿Y tú?


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